A pesar de ser unos de los años más retadores en materia de producción para el sector, las preocupaciones vienen desde el exterior donde se registró una profunda crisis del mercado internacional del azúcar, la cual se trasladó al mercado interno alcanzando una reducción del 21%.
Según voceros de Asocaña, nos encontramos afectados por las políticas de los grandes jugadores mundiales como India, China,
Tailandia que han estimulado la producción de azúcar llevando los excedentes a niveles históricamente altos.
La crisis se ve agravada por el incremento de las importaciones de etanol que en el último año y medio han desplazado una tercera parte de la producción nacional y amenazan con ponerle fin a la fabricación de bioetanol en Colombia. Estas operaciones de ingreso de etanol al país, procedente de otros países se han incrementado en un 250%, afectando abiertamente los objetivos del programa oxigenación y poniendo en riesgo la producción en Colombia, que recibe de Estados Unidos todo su etanol subsidiado, mientras que países como Brasil, China y la Unión Europea le han cerrado el mercado a este gigante americano.
A esto se le suman los aranceles al azúcar colombiano en países de la región que son principales destinos de exportacion, es decir comercio en una sola vía ya que en Colombia si se les permite ingresar su azúcar sin aranceles.